domingo, 13 de enero de 2008

Estimado señor:
(...)
Por el momento, lo que hago es encrapularme todo lo que pueda. ¿Por qué? Quiero ser poeta, y me esfuerzo en volverme Vidente: yo apenas sabría explicárselo y, aunque supiese, usted no comprendería nada en absoluto. Se trata de alcanzar lo desconocido por medio del desarreglo de todos los sentidos. Los sufrimientos que ello conlleva son enormes, pero hay que ser fuerte, haber nacido poeta, y yo me he reconocido poeta. No es culpa mía en absoluto. Nos equivocamos al decir: yo pienso; deberíamos decir: alguien me piensa. Perdón por el juego de palabras.
YO es otro. Tanto peor para la madera que se descubre violín, ¡y al carajo los inconscientes que pedantean acerca de lo que ignoran por completo!
Usted, para mí, no es Docente. Le regalo esto: ¿es sátira, como usted diría? ¿Es poesía? Es y será siempre fantasía. Pero, se lo ruego, no subraye nada, ni con el lápiz ni demasiado con el pensamiento.



De Arthur Rimbaud a Georges Izambard
Charleville, 13 mayo 1871





Nótese... 13 de mayo =)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y si despiertas, dandote cuenta de que gente con la que te sentias muy a gusto, ya no te parece relevante y quizas hasta se siente un poco de incomodidad en algunas situaciones...
Eso paso ayer, creo =P
Sabes? va bien tu blog ;D

Anónimo dijo...

Anónimo:
Aprovecha que despertaste. Abre los ojos, entiéndete a ti mismo, entiende qué es lo que te falta y empieza a buscar... puede estar más cerca de lo que crees. Encuentra a alguien que sea relevante para ti... que se te haga importante, con quien quieras estar. Te vas a dar cuenta que de la nada, con solo tener una persona así, todo va a estar mejor con todo el resto.
Y cuando necesites a alguien que te escuche o que no te escuche, que pelee contigo, te de consejos o te rete... entonces búscame a mi.