Empezamos a mentir por vernos, a mentir por nosotros, por estar juntos. Los dos juntos contra el resto del mundo. Eran nuestras mentiras de cara a nuestros amigos, a nuestros enemigos, a cualquiera que pudiera ponerse en medio.
Empezamos a mentir por nosotros… y ahora ya no sé, si esa mentira que me dijiste que era para nosotros, era realmente para mentirme a mí.
Me cago en nuestras mentiras.
Desde ahora… me la juego por el todo sobre la mesa.
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