"Now that I've met you
Would you object to
Never seeing each other again?"
Aimee Mann
Mmmm... bueno después de esa frase... no queda mucho que decir. Es difícil y es incómodo, pero muchas veces ocurre que, creyendo que conocemos a alguien estamos felices a su lado, cerca, muy cerca... hasta que nos damos cuenta que no lo conocemos. Y que, cuando lo conocemos, definitivamente no es lo que pensábamos. Y que ya no queremos estar cerca como antes. Que es mejor no verlo... porque las expectativas que nosotros mismos habíamos creado jamás se van a cumplir. Y pensamos y volvemos a pensar, ¡eso me pasa por creer cosas que no eran! Y es peor que ser indiferente, porque es más como si nos rompieran el corazón con promesas incumplidas, promesas que salieron de nosotros mismos hacia nosotros. Y nos cuestionamos por qué creer... por qué pensar que sería así... por qué ilusionarnos tontamente. Pero finalmente... así somos, y es preferible no renunciar a ello. Es preferible seguir creyendo. Es preferible desilusionarnos un par de veces, y luego brillar y volver a creer. Porque si no creemos quedamos vacíos, secos.
La solución inmediata: por esta vez, never see each other again.
No hay comentarios:
Publicar un comentario