Soy terrible con las palabras. Soy terrible con las palabras y las adoro. Me pasaría la vida escribiendo cada tontera que se me ocurre, creyendo que tiene algún sentido, otorgándole alguna función inexistente a cada pensamiento para sentir que es algo. Algo menos etéreo que "algo". Porque si no lo escribo ahí muere... porque difícilmente voy a decirlo. Porque creo que muchas veces es mejor callar... y porque cuando no es mejor callar igual me quedo callada. Es crónico. Cuando sé que tengo que hablar más callo... en fin. Así soy yo. Y hay muchas cosas que pierdo por no hablar, y muchos malos ratos que paso por hablar tanto. No de enojarme y decir cosas que no quisiera ni nada de eso, si no que simplemente porque comparto cosas importantes que para nadie más lo son... y en general no digo nada (como repetidamente he dicho jaja) pero hay minutos en que creo que es tan necesario compartirlo... no porque le vaya a cambiar la vida a la persona que me escuche ni mucho menos... si no que sólo porque quiero que la idea exista, y si sólo se queda en mi mente seguiría siendo parte de mí misma... y no algo más. Al traducirlo y comunicarlo existe. Al no hacerlo queda como parte de mi. Eso creo. Eso creo a veces. En fin, le voy a hacer caso a mi galleta de la fortuna de Facebook mejor:
"Share your thoughts with someone who will listen"
O con alguien que lea en este caso... y como eso es algo tan voluntario... adoro los blogs.
