martes, 16 de junio de 2009

A veces olvido

Has hablado bastante y no te agrada
No te gusta mostrar tus vísceras secretas
Y sin embargo vuelves a caer en ello
Protestas y repites la causa que te irrita

Hablas te exhibes te rompes la carne
Y permites la entrada a los ojos intrusos
Quieres cortar las cuerdas que te unen a los otros
Y vuelves a anudarlas
Coges el aire lo haces tuyo y lo regalas
Conquistas horizontes y los repartes
Haces luz en la sombra y la entregas
Como un paquete de soledades arrepentidas de su propia fuerza
¿Qué entierro es este en que te entierras
En los pechos extraños?

Te exaltas y te ablandas
Te ablandas y te haces flecha de corazón
Más ciego que cualquier huracán
Hablas y protestas
Y vuelves a hablar y a protestar
Te haces árbol y das tus hojas a los vientos
Te haces piedra y das tu dureza a los ríos
Te haces mundo y te disuelves en el mundo
Oh voluntad contraria en todo instante
Favor de tierra y grandes fríos y calores

Todo grano ¡malhaya! lleva signos futuros
Un destino de ola que debe hacer su ruido
Y morir dulcemente

Has hablado bastante y estás triste
Quisieras un país de sueño
Donde las lunas broten de la tierra
Donde los árboles tengan luz propia
Y te saluden con voz tan afectuosa que tu espalda tiemble
Donde el agua te haga señas
Y las montañas te llamen a grandes voces

Y luego quisieras confundirte en todo
Y tenderte en un descanso de pájaros extáticos
En un bello país de olvido
Entre ramajes sin viento y sin memoria
Olvidarte de todo y que todo te olvide


Sino y Signo
De El Ciudadano del Olvido (1941)
Vicente Huidobro
Justo ahora, justo apareció, justo aquí... este poema: todo muy justo.

sábado, 13 de junio de 2009

Cierta señorita hoy día no se puede concentrar. Para no mentirles, no se ha podido concentrar en todo el semestre. Arguye, que últimamente sus divagaciones han llegado al extremo. Que no sabe como, pero ahora su vida es otra. Y no lo puede explicar porque no hay nada externo que lo confirme, porque los "cambios" a los que podríamos culpar fueron antes, no ahora. Pero es ahora que algo cambia. Que lo que importaba antes ya no importa tanto, que están volviendo lo que ella creía que eran sus prioridades iniciales. Que se transforma un poquito a cada segundo. Y entre tanto proceso interno, tiene miedo de estar siendo muy egoísta. Siempre ha sido celosa de sus espacios, de sus tiempos, pero ahora es hasta mal genio con quien quiera invadirla. Le molestan las opiniones que copian sus opiniones, las conversaciones domésticas, tiene miedo de estar siendo un poco intolerante. Y un poco utilitarista. Porque no quiere perder tiempo escuchando cosas que no la hagan crecer. Porque se da cuenta que esto no ocurre muy seguido, que el momento es ahora.
Así que... entender.